Me di cuenta entonces que estaba en una espiral descendente. Estaba no, estoy. Atascada en esos años adolescentes en los que la máxima preocupación era qué hacer el próximo fin de semana.
Y joder, no quiero, quiero dar el siguiente paso. Pero soy incapaz. Tengo un peso atado al tobillo que me ancla al fondo de mi hoyo. El que cavé yo sóla.
Y joder, no quiero, quiero dar el siguiente paso. Pero soy incapaz. Tengo un peso atado al tobillo que me ancla al fondo de mi hoyo. El que cavé yo sóla.
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