Ir al contenido principal

Tocada y hundida

Me di cuenta entonces que estaba en una espiral descendente. Estaba no, estoy. Atascada en esos años adolescentes en los que la máxima preocupación era qué hacer el próximo fin de semana. 
Y joder, no quiero, quiero dar el siguiente paso. Pero soy incapaz. Tengo un peso atado al tobillo que me ancla al fondo de mi hoyo. El que cavé yo sóla. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Primer paso: Identificar el problema

Estoy en crisis. ¿Cómo lo averigüe? Estaba echando un vistazo en Facebook cuando di con un articulo de esos de Código nuevo. En su habitualmente reveladora entrada me enteré de que no solo existen las míticas crisis de los 40 o los 50. Puedes sentirte en crisis a cualquier edad. Ese momento de tu vida en el que no sabes que estás haciendo. Ni hacia donde te diriges. No tienes una meta a la cual llegar. Porque estás demasiado confuso para establecer una.  Y así es como me siento. Como llevo sintiéndome en los últimos años.  Tengo 20 años, y me siento en crisis.

sufro

Siento que mi vida es un poema. Tan rara y tan dispersa. Palabras escritas en idiomas que no existen. Rimas asonantes. Versos escritos en prosa. Prosa escrita en verso. Canciones de cuna y Cuentos de media noche. Siento que mi vida es un poema. Tan rara que nadie puede leer. Tan dispersa que nadie sabe entender. ¿Porqué si no es lo que quiero sufro? ¿Porqué sufro si no lo quiero?